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Agradecimiento. Primero. A los que me abrazaron, me empujaron o negaron. Cada encuentro ha sido una lección. A todo lo desconocido que siempre me ha y me está dando montones de herramientas, que sin saberlas he intentado utilizarlas con la mayor fidelidad posible, ósea con la conciencia que otorga el tiempo. Siempre con la firme convicción, inclaudicable, que dice que “lo que no beneficia a la colmena, tampoco beneficia a la abeja”.
Segundo, ¡FRANCIA! (y si, el amor es mas fuerte)
Aclaración. Tercero. Este no fue, no es y no será un camino de esfuerzo sobrehumano, es más bien un ejercicio de constancia guiado por la curiosidad, la necesidad, la terquedad y la plena incertidumbre de quien hace el camino andando. Soy de los que creen que una pieza habla por sí sola. Le habla a quien escucha, a quien siente, a quien intuye, a quien interpreta este oficio, que como cualquier otro, solo los que están involucrados pueden dar constancia de los sueños que atormentan cada obra, cada tiempo, cada espera.
Sincericidio. Cuarto. Un artista es tan especial como una cucaracha que hace lo suyo. Porque el arte, como la vida, trata de una búsqueda constante, de encontrar sentido en el caos y de expresar lo que llevamos adentro. Es en esa ardua búsqueda donde radica la belleza del aprendizaje continuo.
Dejo dos reflexiones que obviamente no son mías pero que me acompañan siempre: “Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro” (Albert Einstein). Y recuerden, “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego” (Mahatma Gandhi).
Nuevamente gracias a todos los que pasan por acá.
Acknowledgments
Acknowledgments. First. To those who embraced me, pushed me, or denied me. Each encounter has been a lesson. To all that is unknown, which has always given me and is giving me tons of tools that, without knowing them, I have tried to use as faithfully as possible, that is, with the awareness that time grants. Always with the firm, unwavering conviction that says, “What does not benefit the hive, does not benefit the bee either.”
Second, FRANCE! (sorry, love is stronger)
Clarification. Third. This was not, is not, and will not be a path of superhuman effort, but rather an exercise in perseverance guided by curiosity, need, stubbornness, and the complete uncertainty of someone who makes the path by walking. I am one of those who believe that a piece speaks for itself. It speaks to those who listen, to those who feel, to those who intuit, to those who interpret this craft, which, like any other, only those who are involved can testify to the dreams that torment each work, each time, each wait.
Sincericide. Fourth. An artist is as special as a cockroach doing its thing. Because art, like life, is about a constant search, finding meaning in chaos and expressing what we carry inside. It is in this arduous search that the beauty of continuous learning lies.
I leave two reflections on hatred and stupidity, which are very fashionable today, which obviously are not mine but that always accompany me: “There are two things that are infinite: the universe and human stupidity; I’m not very sure about the first one” (Albert Einstein). And remember, “An eye for an eye and the whole world would be blind” (Mahatma Gandhi).
I send you a greeting and again, thank you to everyone who passes by here.